El pasado domingo 2 de junio tuve la satisfacción de participar en la media maratón de Carabanchel por segundo año consecutivo. Una carrera con tan sólo 4 años de vida, contando la edición de hoy, a la que no le falta nada: tiene belleza madrileña, ya que la salida y meta se encuentran situadas en el Puente del Rey, un monumento sobre el río Manzanares muy representativo de nuestra ciudad; tiene una parte de recorrido agradable por el paseo de Madrid Río; tiene encanto de barrio, pues en ocasiones discurre entre calles de Carabanchel desde cuyas ventanas los vecinos animan a los corredores; y tiene dureza. Mucha dureza: desde el kilómetro 6 hasta el 12,5, pura subida.